miércoles, 3 de noviembre de 2010

Fuerte presencia cubanoamericana en Washington




Por ALFONSO CHARDY

achardy@ElNuevoHerald.com

El triunfo del martes de los republicanos Marco Rubio, David Rivera, Ileana Ros-Lehtinen y Mario Diaz-Balart reforzará la presencia cubanoamericana en el Congreso, a la vez que les dará mayor autoridad y un perfil mucho más destacado, según analistas políticos y electores. El flamante senador Rubio, hijo de exiliados cubanos y nacido en Miami, llegará a Washington con el carisma de una estrella, mientras que Ros-Lehtinen quedaría como presidenta de la poderosa Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes si los republicanos obtienen la mayoría en este cuerpo legislativo. Por primera vez desde que Ros-Lehtinen fue la pionera en llegar al Congreso en 1989, la delegación cubanoamericana en Washington crecerá en número e influencia. Antes de la elección del martes, había cinco cubanoamericanos en el Congreso. A partir de enero, Rubio se convertirá en el sexto miembro de la delegación. De él se ha dicho en los últimos días que pudiera tener madera de presidente o vicepresidente, e incluso ser el primer hispano en llegar a la Casa Blanca. Además de Ros-Lehtinen, Rubio, Rivera y Diaz-Balart, la delegación incluye al senador Bob Menéndez y al representante Albio Sires, ambos de New Jersey. Albio Sires


Rubio refleja una transición en la delegación en Washington, de un grupo dominado por exiliados nacidos en la isla, a una nueva generación de hijos de exiliados nacidos en Estados Unidos.
"No sólo aumentaremos en número, pero con Marco Rubio tenemos una estrella'', dijo Ros-Lehtinen, quien recordó que Rubio había comenzado su educación política como interno en su oficina. "Marco traerá a Washington una bocanada de aire fresco''. Aunque Rubio ha sido ampliamente criticado por activistas que defienden los derechos de los inmigrantes por su oposición a la legalización de los indocumentados, sus partidarios dicen que apoya la inmigración legal. La juventud de Rubio, su apostura, su facilidad de palabra y su meteórico ascenso en el poderoso movimiento conservador lo llevaron a una posición destacada a nivel nacional. Un ejemplo de su poder de atracción es que decenas de equipos extranjeros de televisión viajaron a Miami en las últimas horas para reseñar su triunfo.

Darío Moreno, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Internacional de la Florida, dijo que Rubio atrae más atención nacional e internacional que otros políticos cubanoamericanos no solo por su juventud sino por su mensaje de ser un hispano diferente. "Su mensaje es un mensaje de hispano conservador y de que los hispanos prosperan más con oportunidades económicas'', dijo Moreno. "El éxito de Marco refleja el éxito de la comunidad cubanoamericana''. Sus posiciones reciben simpatía entre los exiliados cubanos de la Florida, donde muchos le dieron sus votos, al igual que a Ros-Lehtinen, Rivera y Diaz-Balart. Esos votantes confían en que estos políticos no cambiarán su posición de línea dura contra el régimen de los Castro. Para el representante republicano Lincoln Diaz-Balart, que se retira, la elección de Rubio y Rivera muestra que la comunidad exiliada sigue tan firme como siempre en contra de cualquier distensión en la política hacia Cuba. "Las victorias pondrán fin, para siempre, a la vana esperanza de la izquierda de una presunta suavización de la comunidad cubanoamericana'', dijo Lincoln, hermano de Mario Diaz-Balart. ‘‘Cuando se habla con Marco y David, que son la nueva sangre en nuestra delegación, uno se da cuenta de que son tan de línea dura como cualquiera en materia de libertad''. No todos los cubanoamericanos del sur de la Florida votaron por Rubio o Rivera, pero algunos que votaron mayormente por candidatos demócratas también votaron por RosLehtinen. "Voté por Ileana, aunque sea republicana, porque la apoyo'', dijo René León, votante cubanoamericano registrado como demócrata y que votó en La Pequeña Habana. Ros-Lehtinen ha sido popular desde hace mucho entre demócratas, republicanos e independientes, y esta reelección fue mucho más significativa. De convertirse en presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara, donde actualmente es la republicana de más rango, jugaría un papel influyente en la política exterior del país, especialmente en oposición a cualquier intento futuro de mejorar las relaciones con el gobierno de La Habana. Sin embargo, el martes advirtió que evitar cualquier intento de mejorar las relaciones con La Habana pudiera no ser fácil, incluso si los republicanos controlan la Cámara.

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