domingo, 24 de octubre de 2010

Orgullo Nacional: Frank Domínguez




Datos El Veraz de Puerto Rico

Francisco Manuel Ramón Dionisio Domínguez Radeón, vio la luz en su natal Villa de San Julián de los Güines, en Matanzas, Cuba el 9 de octubre de 1927.

Con pocos años de edad, tocaba el piano con gran virtuosismo.

En su adolescencia, su familia se mudó para la Ciudad de Matanzas, donde, en 1947, finalizó el bachillerato.

Ya para entonces era conocido en la emisora yumurina CMGW por su virtuosismo.

Por petición familiar quiso continuar la profesión paterna y se matriculó en la Escuela de Farmacia de la Universidad de La Habana, donde obtuvo un Doctorado.

En la capital participó en el programa Buscando Estrellas, de CMQ; en 1951, en el televisivo Sábado Musical, y en 1959, en la programación inaugural de la TV Panamericana.

La fama le vino como la espuma y en menos de dos años, 10 de sus temas se convirtieron en hits. Autor de Canciones eternas como "Tú me acostumbraste", "Pedacito de cielo", "¿Cómo te atreves?", "Me recordarás", "Imágenes".

Pero ha sido sin duda alguna "Tú me acostumbraste", la que más veces ha dado la vuelta al mundo, convirtiéndolo en uno de los compositores cubanos mas gravado a nivel mundial, en las voces de intérpretes tan especiales como Toña la Negra, Olga Guillot, Pedro Vargas, Gaetano Veloso, , José Feliciano, Loredana Berte, Lucy Fabery, Lucho Gatica, Luis Miguel, El Bambino, Nilla Pizzi, Percy Faith, las orquestas Casino de la Playa, Luis Alcaraz, Tokio Cuban Boys, Doménico Modugno, Mina, Gal Costa y María Bethania, Lola Flores, Sara Montiel, los Gipsy Kings y muchos mas

El laureado escritor cubano Guillermo Cabrera Infante lo describe en su novela "La Habana para un infante difunto" sentado en el piano-bar del club Sherezada, "envuelto en las miradas azules de los iniciados del filin, misa mayor de la bohemia cubana¨

En 1960 trabajaba afanosamente en varios clubes, como El Gato Tuerto, Club 21 y Monseñor.

En los años siguientes aparece esporádicamente en televisión, por una política del gobierno destinada a borrar todo lo que representara el pasado cultural cubano, la época antes que Castro ocupara del poder.

A pesar de su grandeza inevitable, el gobierno cubano, propietario de todos los medios de producción y servicios del país, incluida la industria discográfica, estuvo 30 años sin grabarle un disco.

Inclusive envió a un grupo de investigadores de la cultura a evaluar la calidad musical de un hombre que en ese momento ya estaba en la historia de la música cubana para siempre.

Sin duda una humillación del gobierno cubano para con el inmortal compositor..

En 1980 por primera vez después del 59, Toña la Negra viaja a Cuba y al ver las condiciones en las que vivía el gran compositor, prometió no volver más a Cuba, y así lo hizo… nunca mas no volvió.

En 1991, Frank Domínguez escapa de Cuba y se establece en Mérida, Yucatán y muy pronto actua en el populoso restaurante La Taberna, en la Calle Ocho en Miami, siendo todo un acontecimiento este reencuentro para los cubanos del exilio.

"Ésta es una de las noches más hermosas de mi vida", manifestó el cantautor durante su debut en La Taberna.

El Instituto Cultural Cubano Americano, con sede en Los Ángeles, lo seleccionó entre las figuras merecedoras de La Palma Espinada.

Domínguez también visitó el Rincón del Feeling de Miami y cantó con su anfitrión, el trovador exiliado Luis García.

"Ha sido una estancia muy emotiva, con gente que se te acerca para abrazarte y decirte 'te admiro, te quiero' o 'me enamoré de mi mujer escuchándote", relató el artista. "Uno se siente que esta vivo.

Frank Domínguez, a lo largo de su fructífera y creadora vida, ha contado con amistades sobresalientes, entre las cuales se destacan Felipe Dulzaides, Carilda Oliver, Germán Pinelli, Bola de Nieve, Silvia Pinal, Enriqueta Almanza, Félix Guerrero, Guyún, Sindo Garay.

Sin duda alguna, Frank ocupa un espacio significativo porque es, sin dudas, una figura relevante de nuestra cultura y nuestra identidad nacional.










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