miércoles, 22 de septiembre de 2010

Pintores: Wilfredo Lam



Nació en Sagua la Grande, Cuba. Su padre fue un inmigrante chino y su madre era de origen afrocubano,- su abuela, una sacerdotiza de la religión sincrética afrocubana de la santería, le enseñó sobre la cultura africana. En 1916 Lam se mudó a La Habana, en donde estudió en la Academia de San Alejandro entre 1918 y 1922, Viajó a Madrid en 1923,donde continúa sus estudios hasta 1938 con el pintor académico Fernández Alvarez de Sotomayor y en la Academia Libre que era menos conservadora. Habiendo luchado contra el fascismo en la Guerra Civil española en 1936, en 1938 viajó a París, con un carta de recomendación para Picasso su amigo de toda la vida, Pablo Picasso lo presentó a un amplio círculo de artistas y escritores, incluyendo al etriólogo Michel Leiris con quien estudió arte africano, Henri Matisse, Fernand Léger, Joan Miró y Benjamín Péret, conoció a André Breton y a otros surrealistas también. Al año siguiente entró al grupo de los surrealistas. En 1939 Pierre Loeb organiza la primera expocisión personal de Lam con temas como los recogidos en las obras de nuestras Galerias. Durante la segunda guerra mundial establece fuertes vínculos con los surrealistas, con una marcada influencia en su pintura posterior. Hasta su muerte en 1982 en Paris trabaja alternando entre Cuba y París.

La obra de Lam de ese periodo se caracteriza por figuras estilizadas, con frecuencia con rostros que parecen máscaras. En 1941 huyó de Europa con Breton, André Masson, Claude LéviStrauss v otros intelectuales, durante el tiempo que estuvo detenido en Martinica conoció a la poeta de la negritud Aimé Césaire, quien se convertiría en una importante colaboradora. A su regresó a Cuba en 1942 se asoció con intelectuales como la folclorista afrocubana Lydia Cabrera y el escritor Alejo Carpentier quienes ayudaron a renovar su interés por la cultura afrocubana. Durante este periodo empezó a producir obra en la que representaba figuras fantasmagóricas de humanos, animales y plantas en escenarios de jungla poco profunda que reflejan su síntesis de la santería, el surrealismo y el cubismo. En 1945-46 Lam visitó Haití con André Breton, se fue a residir permanentemente a París en 1952, pero continuó viajando extensamente; visitó Cuba frecuentemente antes y después de la Revolución. En la década de los cincuenta sus complejas figuras volumétricas se aplanaron y, se hicieron más esquemáticas, y el lujoso follaje cedió el paso a campos de manchas vaporosas.

La obra de Lam, con una mezcla de expresionismo y surrealismo, aborda los temas cubanos con una forma muy propia que acuña un estilo en la pintura contempóranea mundial.

Con fama internacional, la obra de Lam se encuentra en las mejores colecciones de arte contempóraneo del mundo. Se han subastado obras de Lam en todas las subastas de arte latinoamericano de prestigio mundial, alcanzando también los precios más altos (por ejemplo, $ 1,267,500 por la "La mañana verde", óleo/papel, 1943; Sotheby´s. Latin American Art. Sale #NY7140, 27 de Mayo de 1998: lote 12).


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