miércoles, 29 de septiembre de 2010

Armando Roblán un orgullo cubano


Francisco Armando Rodríguez Blanco (Roblán) nació el 4 de febrero de 1931 en Bejucal, Habana, en el seno de una modesta familia, su padre fue tabaquero y su madre, costurera. Desde temprana edad demostró talento natural hacia el dibujo y la actuación. Al terminar en la escuela superior, se matriculó en la Academia Nacional de Bellas Artes de San Alejandro donde estudió pintura y escultura.

En Bejucal inició su carrera artística como aficionado, en una compañía en la que hacía desde tramoyista hasta de primer actor. El 4 de diciembre de 1950, se presentó como aficionado, haciendo caricaturas e imitando los personajes dibujados, y triunfó en el programa “Buscando estrellas”, en “Escuela de Televisión” que conducía el gran Gaspar Pumarejo, quien llevó la televisión a Cuba, inaugurando el Canal 4.

Empezó a trabajar como actor cómico en el programa de los divertidos payasos españoles Gabi, Fofó y Milique, luego con los llamados Ases de la risa, Garrido y Piñeiro, en el espacio televisivo Teatro Polar y solidificó su carrera actuando en las principales emisoras radiales y televisivas de la capital que animaba y dirigía Rosendo Rosell.

Roblán

En todos esos años hizo tanto de actor cómico como dramático. Y siguió dibujando caricaturas frente a las cámaras de televisión. En el Canal 2, TV Telemundo, en 1953 ya tenía su propio programa “El show de Roblán”. El teatro también lo cautivó y actuó en salas tanto de La Habana, como del interior de la República.

Ya era un artista famoso cuando tomó camino del exilio en 1961. Residió en Panamá, Puerto Rico y Texas, siempre buscándose la vida con su arte y talento, hasta que finalmente escogió vivir permanentemente en Miami, a falta de Cuba. Ha llevado su trabajo de dibujante a la par de la actuación. Participó en la fundación de la TV de Panamá, trabajando en la primera Telenovela producida en ese país llamada “La esquina del infierno” en 1963. Personificó a Jesús en el Teatro Nacional durante la Semana Santa del año 1965. Roblán dejó huellas en la niñez panameña que lo recuerda por la originalidad de sus programas y el profesionalismo puesto en ellos.

Trabajó para Sábado Gigante y en televisión Martí, donde ha escrito y actuado en programas que son transmitidos a Cuba. En Miami, hizo temporadas de teatro popular en salas como el Teatro Martí, el Manuel Artime, el Roxy, el Trail, Bellas Artes, donde se presentaba la compañía Pro Teatro Bufo. Su parodia de Fidel Castro ha sido mundialmente famosa, ningún otro actor ha podido lograr una personificación tan parecida y genial como la de Roblán. Roblán dedica ahora su tiempo a la pintura.

Rob 2


Pinturas del album “Guajiros” de Armando Roblán

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