martes, 21 de septiembre de 2010

Nostalgia Cubana

Maratón de música y humor en homenaje a Rosendo Rosell

Desde Baracutey Cubano
ARTURO ARIAS-POLO
El Nuevo Herald

Rosendo Rosell responde con su habitual estilo jaranero "¡Como Dios pintó a Perico!'', cuando se le pregunta ¿Cómo se siente a los 90? Esto ocurre a pocas horas de la presentación de Un millón de carcajadas, maratón de música y humor en su homenaje patrocinado por la Asociación de Antiguos Empleados de El Encanto que subirá al escenario del Dade County Auditorium el próximo domingo.

Ese mismo día, a las 8:00 pm, el espacio televisivo La Mirada Indiscreta (Canal 41-AmericaTeVe) transmitirá el documental Yo soy Rosendo Rosell, junto a una entrevista con el artista realizada por el crítico Alejandro Ríos.

Sin embargo, las celebraciones en honor al veterano comunicador comenzaron el 18 de abril en el Miami Dade College, donde su presidente, el Doctor Eduardo Padrón le otorgó un diploma de reconocimiento por sus logros a lo largo de 70 años de ejercicio profesional, y se anunció una beca con su nombre. Por si fuera poco, en la oficina del comisionado Bruno A. Barreiro ya se solicitó a la Legislatura del estado de la Florida que la 71 calle de Miami Beach se llame Rosendo Rosell Road.

( JEFFREY M. BOAN / El Nuevo Herald. EL ACTOR Rosendo Rosell en su casa de Miami Beach afirma que se siente un "joven'' de 90 años. )

"Me gustaría que me recordaran como una persona decente. Si volviera a nacer sería lo mismo que he sido en esta vida'', dijo a El Nuevo Herald en su casa de La Playa. ‘‘Nací para el escenario, los micrófonos y las cámaras''.

Sin abandonar su tono campechano y salpicando la conversación de refranes cubanos, Rosell pasó revista a su trayectoria mientras hurgaba su amplia colección de discos, fotos, documentos y programas. Buena parte de este valioso arsenal la vertió en los cinco tomos de Vida y milagros de la farándula de Cuba (Ediciones Universal) - referencia obligada para el estudio del ambiente artistico cubano antes de la Revolución- y es la fuente de su columna dominical en el Diario las Américas.

"Pienso donar todo esto a la Universidad de Miami'', expresó apuntando a varios retratos de su época de esplendor en La Habana junto a Olga Guillot y Tongolele. "Con Garrido y Piñero y Ada Béjar me presenté en el primer programa que hizo Manolo Alonso en el Canal 4 de la televisión cubana en el año 50''.

Cuando le llegó esa oportunidad ya Rosell era estrella de las temporadas de los teatros Martí, Campoamor y el Principal de la Comedia. Su capacidad para improvisar y aglutinar los mejores artistas en sus propias producciones lo convirtieron en figura imprescindible en los años siguientes. Gracias a su carisma, físico y voz, apareció en películas como Siete muertes a plazo fijo (1950) -considerada por él como el mejor esfuerzo cinematográfico cubano de la época -, hizo historia en las noches del cabaret Montmatre al lado de Rita Montaner en 1953 y fue imagen de las cervezas Hatuey, Cristal y Polar. "Siempre tuve mucha suerte, porque todo lo que me encargaban lo hacía tan bien que me quedaba en el puesto'', confesó con sencillez.

Desde mucho antes de figurar entre los galanes más condiciados de hace medio siglo, Rosendo colaboró con El fanal, El tiempo y Jalisco los periódicos de Placetas, su pueblo natal. Hoy no sólo cuenta con su libro de memorias faranduleras. Su pasión por la creación literaria lo llevó a escribir Pequeña biografía de un gran pueblo. Placetas y dos volúmenes de Cuentos picantes.

"Mis nietos han querido regalarme una computadora'', manifestó señalando su máquina de escribir. "Pero les he dicho que yo soy antigüito''.

Luego se remontó a su infancia, cuando fue apartador de tabaco, lector de escogida y cantaba tangos en las serenatas pueblerinas, antes de sumarse al jazz band de Polo Madrigal en Sancti Spiritus para interpretar boleros y guarachas.

Como su padre insistía en que fuera abogado, desde muy joven se estableció en la capital con el fin de estudiar Derecho. "Aunque no tenía dinero me sobraba voluntad y deseo'', recordó. "Mientras estuve dos años en la Universidad trabajé en una refinería de Arroyo Naranjo y en el departamento de expedición de [la famosa tienda] El Encanto, al mismo tiempo actuaba en los teatricos de barrios''.

Hasta que en 1938, un representante a la cámara llamado Manuel Fernández Nodarse, amigo de su padre, lo recomendó personalmente al capitán Luis Casas Romero, dueño de la emisora de radio C.O.C.O.

‘‘El recibimiento fue tan familiar que participé en el Noticiero Relámpago. ¡Sudé más que un contrata'o!'', exclamó. Más tarde el escritor Félix B. Caignet --autor de El derecho de nacer-- lo incluyó en los episodios del detective Chan Li Po. "Lo hice tan bien que Caignet me empezó a escribir viejitos [imita las voces] ¡con sólo 18 años!''. Poco tiempo después lo llamaron como animador del cabaret Eden Concert, donde se abrió paso como compositor.

( Rosendo Rosell con la hace poco fallecida Blanquita Amaro )

"Allí conocí a una mujer que se enamoró de mí. Entonces yo era un handsome'', evocó en tono burlón. "Entre show y show nos íbamos al Malecón, y como el aire le batía la blusa le hice unos versos que decían te acuerdas, tenías frío, tu cuerpo esbelto junto al mío enmarcaba en el suelo una visión que tenía por forma un corazón.... Ese poema lo convertí en Eres, mi primera canción, estrenada por Arsenio Rodríguez, el ciegüito maravilloso, director del conjunto. Yo sacaba la letra y la música de memoria''.

Le siguieron Calculadora, Sabrosona, Caimitillo y Marañón, Cobarde y un centenar de títulos que con el tiempo aparecieron en el repertorio de la orquesta Aragón, Celia Cruz, la Orquesta de Machito, Rolando Laserie, Cachao, Ñico Membiela, el Conjunto Roberto Faz, Fernando Albuerne y Oscar D' León.

"Yo añoro a Cuba las 24 horas del día, pero si me hubiera quedado allá estuviera preso porque estoy acostumbrado a expresar lo que siento'', dijo reflexivo.

En la plenitud de su carrera Rosell abandonó la isla en enero de 1961. Pocos días antes había embarcado a su familia para Miami con los únicos $300 que disponía.

"Me quedé en Cuba para cambiar conseguir dinero y empezar aquí. Ya yo había renunciado a la televisión, pero el dueño de La Tropical me dijo que me quedara tranquilo para no llamar la atención. Después el locutor Jose Ignacio Lanza me presentó a uno de los pilotos de la [línea aérea] Braniff, que prometió recogerme a su regreso de un viaje a Buenos Aires. Y así fue, !me subí de polizón!''.

El panorama que encontró aquí era desolador, pero como no planeaba permanecer fuera de Cuba más de seis meses, trató de adaptarse a las circunstancias.

"Pensaba que aquello no podía durar'', dijo en alusión al proceso de radicalización de la isla. "Me alojé en un hotelito con mi mujer, mi hija y mi suegra y enseguida salí a buscar trabajo. Cuando le expliqué al americano dueño del hotel que me habían quitado todo en Cuba, éste me preguntó ‘¿por qué no llamó a la policía?"', comentó con ironía.

Mientras deambulaba por la ciudad en busca de un sitio donde ejercer su profesión, Rosell se mantuvo como podía.

"Ganaba 75 centavos la hora vendiendo tacitas de café Bustelo en el único market decente que había en la 27 avenida. A las mujeres que me reconocían yo les decía ‘¡esto es lo que queda de Rosendo Rosell!' y enseguida me compraban los paquetes para ayudarme''.

Andando, fue a parar al desaparecido Teatro Flagler de la 3 avenida, donde estaba de portero un viejo compañero de sus tiempos en la agencia publicitaria Guastella.

"El cuadro era desolador. El estaba dormido sobre el tambucho de las papeletas. Cuando lo desperté y lo llamé por su nombre, me dijo: ‘¡por favor!, no me digas Fidel, ahora me llamo Jimmy''', recordó entre risas. "Luego me llevó hasta donde el empresario, un viejo malcriado de apellido Molina, que descorrió una cortina para que viera las lunetas ocupadas por sólo dos personas dormidas ‘viendo' una película''.

La situación no lo amedrentó. En pocos días, armó una compañía de revistas con el recién llegado cómico Federico Piñero -‘‘otro que venía equivocado porque pensaba regresar a Cuba en 15 días''- y un grupo de artistas que se sumaron al proyecto.

"Cobramos a 99 centavos la luneta. Había una cola que daba la vuelta a la esquina. Aunque sólo teníamos un fonógrafo para doblar discos, actuaron La India de Oriente, Tito Hernandez, Pipo Piñero, Olga Lidia Rodríguez y muchos más'', evocó. "Ese mismo día me dieron la noticia de que mi padre había muerto en Cuba''.

Para sorpresa de todos, a la cuarta semana de iniciada la temporada Piñero falleció de un infarto en medio de un ensayo.

"Nos estabamos muriendo de pura miseria. ¡Ni hablar de televisión!, subrayó. Pero Rosell se abrió paso en medio de los obstáculos. Vendió anuncios de radio y produjo un espacio con su nombre. Más adelante, grabó 22 discos de chistes con su voz y organizó espectáculos en el Lincoln Center de New York -junto al empresario Victor del Corral y el cineasta Manolo Alonso-, que incluyeron a Raphael, Sara Montiel, Pedro Vargas, Tito Puente y Blanquita Amaro, entre otras estrellas. En cuanto al cine, participó en The Deadtly Touch y Me casé con un cura.

Como su público jamás le ha fallado, el 17 de julio de 1988 se proclamó Día de Rosendo Rosell en Miami y el 19 de noviembre del año siguiente lo honró con el título de Hijo Distinguido de Placetas.

En todos estos años Rosell nunca se ha sentido solo. Junto a él ha estado Martha Joffre, la mujer con quien se comprometió aquel 25 de junio de 1946 en la Iglesia del Angel de La Habana Vieja.

"La adoro'', afirmó sin titubear. "Si tuviera que volverme a casar con ella lo haría otra vez''. Muy cerca, el recorte amarillento de una crónica social muestra una bellísima pareja en el instante en que se unió para siempre.


De Rosendo Rosell:




Pura del Prado: Aqui, No


Aqui, No

Para Rafael Guas Inclan y Norca Guzman

El dia que yo me muera
se va a morir Cuba un poco,
porque mi espiritu loco
tienen zumo de palmera,

! Llevame para alla !
Aqui, no .! Que va !

El dia que yo me muera
mi Patria andara difunta,
de luto el rio , la yunta,
funebre la guayabera.

El dia que yo me muera
la Isla andara llorando
por si misma , por el cuando
yo fui conga y cañavera.

!Llevame para alla !
Aqui, no. ! Que va !

El dia que yo me muera
vendra la espuma caliente
cantando un pregon de Oriente
para mi muerte rumbera.


El dia que yo me muera
Santiago se va en un grito
y me abre un hoyo bendito
para guardar mi quimera.

!Llevame para alla !
Aqui, no. ! Que va!

El dia que yo me muera
donde al Señor se le antoje,
mira a ver quien me recoge
y me repatria a mi acera.

No es que otra tierra sea mala,
no es falta de gratitud
es que quiero mi ataud
donde mi sol se regala.

!Llevame para alla !
Aqui,no. ! Que va!

El dia que yo me muera
se muere un cantar de Cuba
y al cielo quiero que suba
por su autoctona escalera.

El dia que yo me muera,
por piedad , por compasion,
trasladame el corazon
que mi montaña lo espera.

!Llevame para alla !
Aqui, no . ! Que va !

Que voy a andar sin descanso,
tendre una cruz vagabunda
si mi tierra no me enfunda
ni me acuesto en su remanso.

! Prometanmelo , soldados!
! Roto este muro de hierro,
no dejen en el destierro
mis huesos abandonados

!Llevenme para alla !
Aqui, no. ! Que va!.


Pura del Prado nacio en Santiago de Cuba,
Oriente un 8 de diciembre del 1931.
Curso estudios en el Colegio Belen.
La Segunda Enseñanza la curso en
la Escuela superior 2 . Tomo cursos
en el Colegio Isolina Diaz de Almen-
dares y la Academia America Perez
Acosta en Santiago de Cuba. Gradua-
da en la Escuela Normal de Magisterio.
Viajo a La Habana para obtener su
Doctorado. Este lo recibio en el 1956.


Curso periodismo en la Escuela de Perio-
dismo Manuel Sterling. Colaboro en las
publicaciones " Bohemia" "Carteles"
" La Quincena" " Gente de la Semana".


Dirigio la revista estudiantil " Hossanna.
Galardonada con la " Flor de Oro" del
Club de Leones de Santiago de Cuba.
Primer premio por su ensayo sobre
Gertrudis Gomez de Avellaneda. Con-
vocado este por el Colegio de Maestros
de Santiago de Cuba.

Casada con Jorge Pedraza Murciano.
Dos hijos
Raul de Jesus
Rene Alberto

Publicaciones

De Codos en el Arcoiris
Los sabados de Juan
Canto a Jose Marti
El Rio de Sed
Canto a Santiago de Cuba


¿POR QUE SE VAN?

Nos miran los aeropuertos, escudriñan,
detrás de los visados nos registran el alma.
Y a la misma pregunta incansable,
cada cual con su gesto y su palabra,
explica, narra, intenta
hacerse comprender.
Nadie deja por gusto sus raíces
echándolas al hombro y caminando.

Es que somos tan bandoleros
como los terneros que piden leche.
Es que aspiramos al derecho
discrepante de la nube
que adopta la forma que le place.
Es que deseamos la libertad
del viento en el espacio.
Es que añoramos
nuestras viejas costumbres.
Es que no sé, no me hallo
con tantos batallones.
Pues mire usted, señor,
queremos un vestido.
Tenemos miedo
a que nos vigilen las sombras.
Me mataron a un hijo.
Me dejaron sin nada.
Es que nos parecemos.
Es que traemos ríos ensangrentados
y canciones de plomo.

Es que somos tan sinvergüenzas
que deseamos vivir,
el instinto, ya saben.

Yo deseaba escribir sobre los perros solitarios,
me aburrían los discursos,
no sé nada de política.
Me ví con quince años
abocado a las cuatro bocas,
y dije: Yo me voy.
Quería oír mis danzones,
la sinfonola del amor.
Ansiaba mi familia,
estaba solo.
Siempre fui como un tigre,
no sé andar en manadas.
Me llenaron las ventanas
de desfiles militares
y quise ver de nuevo
detrás de los cristales
el vuelo de los pájaros.
Es que ya, ni en mi suelo,
puedo tocar la Patria.
No tengo comentarios,
me queda allá un hermano, una sobrina,
compréndame, mi hermano.
No me sirven las boinas,
¿qué usted quiere?
Es que creo en la tierra,
y en ustedes, y en algo.
Quería ver vidrieras,
oír anuncios, olvidar tantos himnos,
comprar en el mercado.
Temí que si decía más palabras de la cuenta
me iba a ver en la cárcel.
No pude, compañero, con las colas,
la libreta estatal del alimento,
la nevera en mil pesos.
No hallaba cochecitos para el niño.
La receta del jugo de naranja
se atravesó en mi pecho.
Me quedé de repente sin amigos.
Dios estaba expulsado,
y me marché tras Él.
Ya no podía convidar a nadie
a cenar en mi casa.
Me faltaban ganchitos para el pelo,
creyón para los labios,
café para las tazas, y pañuelos
para decirle adiós a la mañana.
Quería saber dónde andaban mis hijos,
enseñarles la historia,
tenerlos en la casa.
Intentaba no más cepillarme los dientes,
darme un baño diario,
tener con qué lavar.
Me cansé de guardar latas, botellas,
y quise hacer mis cartas
sin que me las leyera la censura.
Mi hermano no me hablaba,
me enterró con mi madre,
pues no pensaba como él...
Pensé que más allá de las fronteras
existía la luz.
Yo tuve un sueño
y lo encontré manchado.
Ví crecer la pobreza
se me ahogaron, no más, las ilusiones.
Si usted me comprendiera, amigo mío,
¡Ni preguntas que hacer


Pura del Prado falleció en el Exilio y fue sepultada en Cuba


Que culpa tengo yo-Albita

Perucho Figueredo: Himno Nacional de Cuba

Tomado de cubaeuropa Blog
Nuestro Himno Nacional nació en agosto de 1867 y está indisolublemente relacionado con el proceso mismo de génesis de la primera contienda libertadora de Cuba.

El 13 de agosto de 1867, reunidos en el bufete del escritor, músico y revolucionario Perucho Figueredo, varios revolucionarios debatían importantes planes del inminente alzamiento contra el poder de España, es allí donde se le confiere a Perucho componer nuestro himno. En la madrugada del 14 de agosto de 1867 Perucho Figueredo compone las estrofas del Himno de Bayamo.

Nuestro Himno Nacional había nacido. Se le llamó La Bayamesa por dos razones: con el objetivo de evocar La Marsellesa, un himno nacido en Marsella, Francia y que se había convertido en símbolo de rebeldía para todos los oprimidos y además, por nacer en nuestra patria, en la ciudad de Bayamo.

Posteriormente se le encargó la orquestación del himno al músico Manuel Muñoz Cedeño, que dirigía una de las orquestas de la ciudad, el 8 de mayo de 1868. Días después un grupo de patriotas escucharon por primera vez la ejecución ya orquestada de las notas del himno nacional cubano. Tal fue la acogida que los revolucionarios dieron a la orquestación del himno, que Perucho decide aprovechar la próxima celebración de las festividades religiosas tradicionales en Bayamo, para dar a conocer en público la melodía del himno.Es así, como en la iglesia mayor de Bayamo, en un solemne Te Déum, y por las festividades del Corpus Christie, el jueves 11 de junio de 1868 y ante la concurrencia de personalidades y civiles, se estrena nuestro himno.

Iniciada la contienda bélica el 10 de octubre de 1868 y después del fracaso de Yara, se determina por el alto mando mambí proceder a la toma de Bayamo. Se consideró éste como lugar más estratégico de la provincia para el primer golpe certero que propinara la Revolución a las fuerzas españolas. El día 18 de octubre a las siete de la mañana se inició la toma de Bayamo, que duraría tres días, haciendo posible la primera victoria. La capitulación se firmó a las once de la noche del 20 de octubre de 1868 y marcaba para la historia de nuestra Patria, la primera victoria del ejército mambí.

Es allí donde Perucho Figueredo, acosado por el tumulto que le solicitaba a grandes gritos la letra de nuestro himno, sacó lápiz y papel de su bolsillo y cruzando una pierna sobre la montura de su corcel, vació en los moldes del verso la melodía ardorosa de sus estrofas y pronto, volando la copia de mano en mano, a coro con la música, brotó de cien labios a la vez el himno a la Patria.

Así, el 20 de octubre de 1868, en la primera ciudad libre de Cuba, se completó el nacimiento de nuestro himno nacional.

Musica del Himno Nacional Cubano


Monumento a Perucho Figueredo en Bayamo

Fragmentos de Poemas de José Martí"





Cigar Labels Vitolas

Maravillosas vitolas usadas en cajas de tabacos cubanos antes de 1958
















Rivero's Memorabilia


REVISTA CARTELES





La revista de Cuba Carteles fue fundada en septiembre de 1919 y, se destacó por su acertado trabajo en las temáticas deportivas y sobre espectáculos. Su frecuencia era mensual pero, en 1927 pasó a ser un semanario debido a la creciente aceptación que tuvo en el público cubano de la época. Desde 1924 cambió su perfil, porque sus directivos perseguían convertirla en “la mejor revista gráfica de [Cuba] Republicana”. En los cargos más importantes de la revista, durante sus años de existencia, se desempeñaron importantes figuras de la cultura cubana de aquel entonces como Alejo Carpentier, Emilio Roig de Lechsenring y Conrado W. Massaguer. De 1940-1950 circulaba por toda la isla y, alcanzaba el mercado internacional.
El 31 de julio de 1960 dejó de publicarse



lunes, 20 de septiembre de 2010

Internacionales: La fuerza del amor...

Myriam Hernández






Celine Dion

VENTANAS DE MI TIERRA

EL MORRO

MATANZAS


COLECCION VENTANAS DE MI TIERRA
By ALEJANDRO NUNEZ

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