viernes, 12 de noviembre de 2010

Seamos como las luciérnagas


 De Zenaida Bacardí de Argamasilla


Seamos como las luciérnagas

Una luciérnaga no alumbra todo su camino
pero todas las luciérnagas estrellan una noche.
Como un tácito acuerdo
cuando unas luciérnagas se encienden
otras se apagan.
Cuando se apaga un pensamiento
se enciende otro para que no te quedes a oscuras.
Un sapo se traga a la luciérnaga,
pero no queda iluminado.
Los pensamientos del sabio
se apagan en el buche del tonto.
Los pensamientos de los hombres
son como las luciérnagas,
mientras vuelan en libertad
iluminan toda la noche,
pero si los aprisionas se apagan.

La luciérnaga que prende su luz
se arriesga a ser descubierta
y devorada por sus enemigos.
Así le sucede al hombre
que se anima a decir
en voz alta su propio pensamiento.

Cuando es de día
las luciérnagas duermen apagadas.
El hombre sabio calla lo que piensa
cuando es inútil decirlo.

Si todos los animales noctámbulos
iluminaran como la luciérnaga,
se acabarían las noches.
Si todos los hombres iluminaran
con su propia luz se acabaría la oscuridad.

Hay hombres que son como las luciérnagas:
iluminan con su propia luz, intermitente y pequeña.
Hay hombres que son como la luna:
iluminan con luz fuerte y constante pero ajena.
No desprecies la luz de la luciérnaga
porque es un insecto pequeño.
Ni dejes de valorar lo que piensa el hombre
porque no tiene títulos ni dinero.
Anímate a ser como la luciérnaga.
Y descubrirás que en tu vida
hay un poco de luz para iluminar a los otros.


EL ODIO A CUBA

Por Esteban Fernandez
Solamente el odio brutal, inexplicable y absurdo de unos desmadrados a una nación tuvo que haber sido el único motivo que los llevó a consumar la absoluta destrucción de la Isla de Cuba. Yo entiendo que un grupo de personas pueda ponerse de acuerdo para cogerse a un país, pero lo que no concibo es ¿por qué han tenido que hacer añicos a esa nación?.

Ya en los primeros meses del año 1959, mientras la mayoría de la gente creía que al frente de Cuba estaba un recién estrenado “Gobierno Revolucionario”, en una bella residencia ( donde vivía el “Che” Guevara porque supuestamente “el aire de ese lugar beneficiaba su asma”) en una de las mejores playas del país, Tarará, se reunían diariamente un grupúsculo de desalmados (siendo este el verdadero gobierno secreto) conjurándose para implantar una bestial tiranía en nuestro país.

Lo que me parece increíble (de verdad que todavía a estas alturas de crímenes y atrocidades no lo concibo) es que este grupo a conciencia ya planeaba DESTRUIR A CUBA.

¿Por qué, por qué un grupito de jóvenes cubanos se complotaron para no solamente adueñarse del país, sino para acabar con él mientras el resto de los cubanos adorábamos a la Isla?

Han acabado con todo, no se han ocupado de construir nada, las viviendas que quedan en pie parece que están al caerse, no han pintado nada, el mar está contaminado, las calles rotas, no sé cuanto tiempo hace que no se arregla una calle en Cuba.

La Habana que era una de las mejores capitales del mundo en el año 1959 hoy anda a oscuras y a no ser los lugares exclusivos para el turismo esa una verdadera calamidad Quizás hasta la capital de Haití luzca mejor hoy que Cuba. Por lo menos más iluminada.

Dicen que hace muchos años Fidel Castro le dijo a Arturo Hernández Tellaeche: “ Este es un pueblo de H.P. y si algún día yo tengo poder en este país voy a aplastar a todos los cubanos como si fueran unas cucarachas”. “Arturito”, molesto, lo único que atinó a contestarle fue: “Por favor, Fidel, no digas eso que tu también eres cubano”. Y Fidel (por su odio a Cuba y a los cubanos) cumplió con su amenaza.

Y no solamente eso sino que arrastró consigo a miles de cubanos que se han prestado a hacer polvo y ceniza a una de las naciones mas prosperas de todo el universo.

Que el degenerado Fidel y comparsa de ladrones se convirtieran en millonarios es comprensible, pero que junto a eso acabaran con nuestro país, con la flora, la foresta, y hasta los mares, eso es inverosímil.

Todo el que ha estudiado las vidas de los grandes dictadores del mundo sabe que han sido malos pero que al mismo tiempo han tratado de compensar eso con beneficios parar sus países. Pueden haber entre nosotros miles de enemigos y críticos de Machado pero nadie puede ocultar que hizo miles de construcciones. Es más, sin Gerardo Machado no existiera ni la Carretera Central de Cuba. El que quiera puede criticar a Augusto Pinochet de Chile, pero para mí que salvó a Chile de convertirse en otra Cuba.

Y encima de eso estos facinerosos han tratado y han logrado desmoralizar al pueblo cubano. Porque la destrucción moral ha sido miles de veces peor que la material. Allí la gente no cree en nada ni en nadie, han perdido las esperanzas en la Patria y lo único que le interesa es resolver y escapar. Y por ese odio de los malvados a Cuba es que yo los odio tanto a ellos.
 
Publicado por Zoé Valdés

jueves, 11 de noviembre de 2010

El cocuyo......En las noche cubanas ...


EL COCUYO
Pedrerías de rocío
Alumbra, cocuyo,
Tu lámpara de Aladino!

Poema “Hatuey y Guarina”escrito por Juan Cristobal Napoles Fajardo (El Cubalambe') :
“Con un cocuyo en la mano y un gran tabaco en la boca, un indio desde una roca miraba el cielo cubano”.
La noche, el monte y el llano con su negro manto viste, del viento al ligero embiste tiemblan del monte las brumas, y susurran las yagrumas mientras el suspira triste.
Lleva en la frente un plumaje morado como el cohombro, y el arco que tiene al hombro es un vastago de aicuaje. Aunque es un pobre salvaje y angustia cruel lo sofoca, desde aquella esbelta roca donde gime sin consuelo, los ojos fija en el cielo y a Dios en su ayuda invoca.

Alejandro de Humboldt. Historiador naturista de origen alemán al visitar Cuba:

ASOMBRO POR COCUYOS
Debe haberle llamado la atención igualmente observar a los cocuyos, por la forma en que plantea que "En ninguna otra parte he visto tan innumerable cantidad de insectos fosforescentes, porque las hierbas que cubren el suelo, las ramas y las hojas de los árboles resplandecían con aquellas luces rojizas y móviles..." Más aún, detalla cómo "En la casa de los habitantes más pobres del campo, quince cocuyos, puestos en una calabaza agujereada, sirven para buscar objetos durante la noche". Argumenta más adelante: "Una joven nos contaba en la Trinidad de Cuba, que durante una larga y penosa travesía a Tierra Firme, había sacado partido a la fosforescencia de los cocuyos siempre que por la noche tenía que dar el pecho a su niño".

De Gertrudis Gómez de Avellaneda:


A UN COCUYO

Dime, luz misteriosa, Que ante mis ojos vagas,
Y mi interes despiertas,
Y mi vigilia encantas,
¿Eres quizás del cielo Lumbrera destronada,
Que por la tierra mísera Peregrinando pasas?
¿Eres un genio ó silfo
De nuestra vírgen patria,
Que de su joven vida
Contienes la ígnea savia?
¿Eres de un ser querido
Quizás errante ánima,
Que á demandarme vienes
Recuerdos y plegarias;
0 bien fulgente ohispa
De las brillantes alas
Con que sostiene al triste
La célica esperanza?
(1) Brillante luciérnaga de la zona tórrida.
No sé; mas cuando luces
Hermosa á mis miradas,
De tropicales noches
En la solemne calma,
—Ya exhalacion perdida
Cruces la esfera diáfana,
Ya cual la brisa juegues
Meciéndote en las cañas;
Ya cual diamante puro
Te engastes en las palmas,
Cuyo susurro imitas,
Cuyo verdor esmaltas ;—
Paréceme que siento
Revelacion extraña
De místicos amores
Entre tu brillo y mi alma.
Paréceme que existen
Secretas concordancias

Entre el afan que oculto
Y entre el fulgor que exhalas.
¡ Oh, pues, lucero ó silfo, Anima ó genio, lanza Más vívidos destellos Miéntras mi voz te canta!
Los sones de mi lira, Las chispas de tu llama, Confúndanse y circulen Por montes y sabanas,
Y suban hasta el cielo Del campo en la fragancia, Allá do las estrellas Simpáticas los llaman
¡Allá do el trono asienta El que comprende y tasa De toda luz la esencia , De todo afan la causa!






Dedicado al “Cocuyo de los disidentes”

El cocuyo ha sido inspirado por un tema de Orlando Gonzales Esteva..........

RONDA DE LA MELANCOLÍA

De Angélica Mora

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(Para la disidencia cubana)

Angélica Mora

Hay frente a mí
una pared
que nunca tiene fin.

Se prolonga larga
en la vía
y posee la porfia
de no dejarse cruzar.

Esta ahí,
hecha de cal y canto,
incrustada con llanto
de piedras de un río
y tiene por cobija
un verde manto
del fondo del mar.

A su pie hay senderos
por los que trataron
otros derroteros
en su caminar.

Hoy la tarde
se tiñe de melancolía
en la piedra del muro
que quiero cruzar

¿Cuánto más debo,
cuantos días,
años, siglos
venir a mirar,
y quizás encontrar un recodo
para poder pasar?

USA: Veterans Day......

Memorial Cubano

Libre tras las Rejas

La Guayabera cubana...



Por Ruben Diaz Abreu.

La guayabera, esta fresca y elegantecamisa, principalmente típica durante los calurosos meses del verano tan original y propio de Cuba, ha adquirido una publicidad especial en los últimos años. ciudadanos de otra naciónes, no solamente en la América Latina, sino en otros lugares también, han reclamado a esta vestidura como original de esos países. Sin embargo, Cuba puede demostrar cuan equivocados todos están, pues este sencilla camisa se originó en la Perla de las Antillas.

La historia enseña que estas camisas se originaron en Sancti Spiritus, Cuba, ciudad fundada por don Diego Velázquez en 1514, siendo ésta la sexta villa establecida en esa preciosa isla.

Corría el año 1709 cuando llegaron a dicha ciudad, procedentes de Granada, la bella e histórica ciudad andaluza, don José Pérez Rodríguez y su esposa Encarnación Núñez García. José era de Oficio alfarero y generalmente lo llamaban «Joselillo». Al poco tiempo de haber llegado a Sancti Spiritus, ya se había construido una nave en las márgenes del río Yayabo, el cual cruza la parte sur de la ciudad de oeste a este. Después de estar trabajando un corto tiempo en su alfarería, o tejar como también comúnmente se le llama, recibieron varias piezas de tejidos que sus familiares les enviaron desde España.

Fue inmensa la alegría que ambos experimentaron cuando les fue entregado el paquete de tela, porque Encarnación, como la mayoría de las mujeres en esos tiempos, era costurera. Tiempo más tarde Josélillo dirigiéndose a Encarnación, en su típico «andalucismo" le dice: « Encarnación, estoy pensando que sería muy ‘gúeno’ que me hicieras camisas largas con bolsillos grandes a los lados, ‘asiná’ como gabán, para poder llevar la fuma y otras cosillas al «talle".

No fue fácil, pero después de varias pruebas Encarnación pudo coser una prenda de vestir que fue del agrado de su querido esposo. Josélillo, con mucho orgullo por ser una pieza original de su esposa, comenzó a usarla y al poco tiempo los guajiros -como llaman en Cuba a los campesinos-de la comarca, viendo la comodidad y la economía que resultaba de esta prenda de vestir, también comenzaron a usarla.

En la ciudades, los poblanos lanzaron contra esta nueva vestidura todos los improperios que se les ocurrían; a lo menos decían que era mejor no vestirse; que parecían mamarrachos los que usaban. Ni las clases bajas de los pueblos eran capaces de salir a la calle con esta vestidura. Pero como la historia nos ha enseñado de que tarde o temprano el progreso seguirá avanzando, unos años más tarde los poblanos más humildes se atrevieron a usar la susodicha prenda y despacio, pero a seguros pasos, fue extensamente adoptada posteriormente por gente de la clase media, si bien con ciertos temores de ser criticada.

A los nativos de Sancti Spiritus actualmente se les conoce como espirituanos o espirituanas, pero en aquellos tiempos también se les conocía como «yayaberos" o «yayaberas", nombre que provenía del antes mencionado río Yayabo, y por este motivo a esta vestidura se le indentificaba como «yayabera". Además, alrededor de Sancti Spiritus- mi pueblo-abundaban plantas diversas variedades de esa deliciosa fruta que es la guayaba. Como esta camisas siempre han tenido al frente dos bolsillos bastante grandes, los guajiros acostumbraban llevar guayabas en estos bolsillos y de esta costumbre nació el nombre de «guayabera", sustituyendo el de «yayabera", como le llamaban a las mujeres del pueblo. Así nació la siguiente cuarteta trovadoresca local:

Y la llaman guayabera por su nombre tan sencillo por llenarse los bolsillos con guayabas cotorreras.

El tiempo permitió diversas variaciones, no solamente en su nombre, si no también en su estilo. Se les añadió las muy bien confeccionadas alforcitas y se les agregó una serie de botones por todas partes. Pero la variación más significativa nació durante las guerras de independencia de Cuba, desde 1868 hasta 1898. Cuba está reconocida por haber alcanzado su independencia con las cargas de caballos guiados por los libertadores, machete en mano. Como el machete sobresalía más arriba del cinto, por debajo de la guayabera, la guayabera fue alternada con dos aperturas laterales para facilitar la rapidez para desenfundar el machete.

Nuestros venerables veteranos de esas guerras usaban las guayaberas de hilo porque era un puro símbolo de patriotismo, y en su pecho colgaban la bandera tricolor con la estrella solitaria y la medalla de oro que los distinguía como libertadores. El general Calixto García y sus ayudantes de guerra usaban esta prenda de vestir. La guayabera, por la espalda, muestra el diseño de la bandera cubana.

Durante nuestra luchas libertadoras, los españoles consideraban ejecutor de una tremenda traición, al cubano que usara una guayabera con este diseño en la espalda, y aquellos cubanos capturados usando este tipo de camisas eran inmediatamente fusilados.

El primero de julio fue escogido por el Gobierno de la República de Cuba, para celebrar cada año El Día de la Guayabera, ya que fue en esa fecha el nacimiento del poeta cubano Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, más conocido como « El Cucalambé" (1829-1862), quien escribiera varias décimas cubanas, siendo el primero en mencionar la guayabera en una composición. A continuación reproducimos dos de las muchas «décimas" cubanos dedicadas a la guayabera:

¡ Oh, guayabera ! camisa de alegre botonadura. Cuarto bolsillos, frescura, de caña brava y de brisa. Fuiste guerra mambisa con más de un botón sangriento cuando el heroico alzamiento, y por eso la Bandera tiene algo de guayabera que viste al galán del viento. Invasora espirituana, comenzaste tu invasión y entre Júcaro y Morón te llamaban «La Trochana". Te quiso, «Camagúeyana" el Camagúey noble y bravo, hasta que al fin, desde el Cabo de San Antonio a Maisí, Cuba no viste sin tí,- Onda fresca del Yayabo-. Otros actos históricos de Sancti Spiritus, Cuba:

· El 7 de julio de 1494, el Almirante Cristóbal Colón, asistió a la primera misa terrestre celebrada en este continente, la cual se ofició en la vecindad de Sancti Spiritus.

· En agosto 15 se celebra el famoso «Grito de Sancti Spiritus", como un recuerdo de que en el año 1514 el reverendo Fray Batolomé de las Casas, en presencia del gobernador don Diego Velazquez, comenzó a declararles a los españoles, la ceguedad, injusticias y crueldades que cometían con aquellas gentes inocentes y mansísimas- los indios-. Esta es la primera defensa en las Américas de los aborígenes.

· Sancti Spiritus fue cuna de la primera protesta armada contra la colonia española, la cual fue rápidamente sofocada con el asesinato del líder rebelde Hernán López y otros.

· Sancti Spiritus fue cuna de los planes y preparativos de la expedición del Nuevo Mundo, al nombrar el gobernador Velázquez a Hernán Cortés como jefe de esta histórica expedición. Cortés, con 300 hombres y seis navíos, comienza la expedición el 8 de noviembre de 1518.

Nota: Estos datos fueron recopilados de artículos de los historiadores espirituanos Pérez Luna, Luis del Moral y Segundo Marín García.










miércoles, 10 de noviembre de 2010

Los Tamalitos de Olga....

PINCELADAS DE LA HABANA COSTUMBRISTA Y CREATIVA

tiendaelencanto
Tienda El Encanto, años ‘50

Cubamatinal/

En La Habana después del triunfo de la revolución del 1959 todo fué cambiando y desaparecida al mismo tiempo. Tu puedes variar para mejorar cpmo ser humano pero esos nuevos cambios tan profundos en la vida de los cubanos que resultaron tan radicales e inhumanos dando lugar al exterminio de esas facilidades, costumbres, modales y libertades disfrutadas en la vida del cubano normal.

Por José (Pepe) Martel

Miami, 9 de noviembre/ Observar que han pasado cinco generaciones donde una gran mayoría siguen con el mismo juego de sala (remendado), el mismo colchón de muelles partidos sustituídos por un poco de paja y papel de periódico, todos sumidos en una misería tetrícamente pauparrima.

El refresco embotellado sustituído por sirope de sabores desconocidos. Una ciudad destruída y cayéndose en pedazos si haber sido nunca bombardeada. Calles y avenidas con pavimento desbaratado, basureros pestilentes en cada esquina con montañas de desperdicios y escombros. Costumbres desvanecidas con nuevas generaciones que nunca conocieron estas memorias que quiero relatar tal como me vienen a mi mente.

Ahora en “cada calle un Comité de Defensa de la Revolución (CDR) mejor conocido como grupo de chivatos sin sueldos, antes en cada esquina una bodega, carnicería, bar, puesto de frutas, zapatería, relojería, almacén y alguna conocida cafetería. En cada barrio encontrabas todo tipo de negocios: Quincallas, guaraperas, lavanderias, tintorerías y demás tiendas de artículos con infinidades de ofertas. Un consumísmo diario del pueblo donde como se decía “aqui hasta el más pobre vive” y las ansias de superación eran de interés de todos.

También habian billares de baja calaña, como prostibulos en varias calles de La Habana Vieja, regados en el callejón de Bernal del barrio de Colon, Pajarito, Atarés y un tramo de la calle San José con influencia dentro del barrio chino. Prostituas, fleteras y chulos se veían en ciertas barriadas de la capital sobre todo en altas horas de la noche, pero se cuidaban mucho de guardar apariencias ya que la ciudadanía en general condenaban esos menesteres.

La gente trabajaba y ganaba dinero. El comercio era privado y las inversiones garantizadas en todas las esferas. Y esa forma de vida mantenían vivos muchas pequeñas empresas y negocios propios que se instalaban en el frente de infinida de sus viviendas. Por ejemplo quien no recuerda la típica quincalla en la sala de algunas casas grandes y locales con vista a la calle de asesorías y solares donde se vendían golosinas, materiales de escuelas (libretas, lápices, sacapuntas); sobres, blocks de papel, redecillas, ganchos y presillas para el pelo, perfumes, talcos y demás cosméticos.

También caramelos, “rompe-quijá”, chiclets y dulces caseros. Escobas, palo de trapear y frazadas de piso. Las cafeterías con sandwiches (emparedados), la medianoche, la galleta de soda preparada, la croqueta con pan y el pan con chorizo con el batido de leche (malteada, chocolante, trigo, plátano, mango, mamey y fruta bomba).

La cafi-cola en su mayoría propiedad de judíos que patentizaron el vaso de agua de setz con un agregado de elixir de distintos sabores, un refresco que gustaba y solo costaba un centavo el agua efervecentes sola y dos centavos con sabores, también vendían café fuerte (el famoso café cubano). Los cafeces de tipo , locales amplios casi siempre esquina de avenidas donde se desayunaba café con leche y pan con mantequilla, vasos de leche fría, café y se comían algún pancake y la venta de cigarros y tabacos.

Y lugares donde encontrar comidas baratas abundaban en toda la ciudad y barriadas. Los puestos de chinos con todo tipo de viandas y frutas frescas. Helados de frutas elaborados con agua, riquísimos, y nunca olvidar el mostrador de las frituras de bacalao, bollitos de carita, boniato frito, bollitos de papa, mariquitas, chicharrones de viento y de macitas de puerco.

Los racimos de platanos verdes y maduros colgados para que el cliente seleccionara el preferido. Y esas fondas de chinos artifices de la comida china y cubana: Arroz frito (corriente y especial) carne ahumada, costillitas de cerdo, chop suey, la sopa china con acelga y gran surtido de hojas verdes para sus ensaladas. Los trenes de lavado de chinos localizado en viejos caserones donde lavaba a mano, se almidonabay se planchaba la ropa de la gente del barrio, además esos vivían esos mismos lugares.

La Habana estaba atestadas de bares y pequeños restorantes (fondas criollas) donde se expendía bebidas de todas clases, comidas cubanas y españolas además se merendaba ya que todos estos negocios tenían el conocido lunch para ofrecer pan con mortadella, jamonada, jamón con queso y el clásico pan con timba (pan con dulce de guayaba).

En las bodegas y muchos bares no faltaba el puesto de fritas con la típica “frita cubana” actualmente muy conocida en Miami, el perro caliente con pan, papitas fritas y catchup, pan con bistec y/o chorizo. Y nadie olvida las pollerias como “La Casa de Aves y Huevos” donde te vendía, vivo o muerto totalmente pelado el pollo, gallina, pavo (guanajo), guinea, conejo, jutía y otros animalitos “que nadie los come”.

Las carnicerías y pescaderías con grandes neveras refrigeradas con aquellos pedazos de res colgadas de enormes ganchos, la máquina de moler el suculento picadillo y un variado surtido de pescados y mariscos frescos. Los timbiriches o merolicos ambulantes que ponían sus articulos en el suelo dentro de los grandes portales de concurridas avenidas como: Galiano, Reina, Monte, Jesús del Monte, Avenida del Prado, Zulueta y otras más. Vendían artesanía, collares, aretes, pulseras, relojes y miles de cosas más.

El tamalero voceando “el rico tamal que pica y -no pica-” y “si te comes uno, te comes dos”; y en algunas ocasiones si era tamalera ella voceaba: “¡Oye! soy Olga la tamalera, la que pica y -no pica-”.

El botellero con aquel pregón de “doy dulces por botella vacias” ofreciéndo el rico pirulí y algunas veces competía con el mercochero entregando mercochas de fresa, chocolate y vainilla. Alcance ver el carretón de madera, tipo West americano, alado por un caballo o una yegua con su carbonero vendiendo sacas y latas de carbón para cocinar a mucha gente de esos barrios y el carbón para mantener las calderas de algunos negocios pequeños.

El ostionero con su mueble acondicionado con vidriera de cristal con un pedazo de hielo para conservar y vender sus ricos ostiones, almejas y camarones frescos con salsa de tomate y su correspondiente picantico. Los carritos de helados y los de duro frío delicias de la niñez.

El amolador de tijeras que también amolaba y le saca el filo a cuchillos y especialmente a los utensilios del barbero. El legendario manicero con su inmortal pregón de “¡manicero se va!…caserita no te acuestes a dormir sin comerte un cucurucho de maní que costaba tan solo dos centavos y cinco el más grande. Las guaraperas con el humeante y delicioso jugo de caña (guarapo) con su tajadita de limón. ¡Qué tiempos aquellos de satisfacer los gustos de todos por igual! …Vivía el rico, el mediano y el pobre de acuerdo a sus gustos, posibilidades y el bolsillo.

Y creo que para recordarles a muchos he sido bastante amplio, aunque siempre se queda algo afuera del tintero y para conocimiento de los pinos nuevos una lección inolvidable de como “era mi Habana de antes con sus afectos y defectos”.

Se vivía como ciudadano y se disfrutaba como cubano independiente con la libertad de aquellos momentos. Y si alguno de mis lectores recuerda algo de esas lindas costumbres, por favor, agregarlas creo que sin darnos cuenta hacemos historia vivida por una generación que nunca pensó que Cuba se transformaría en un infierno.

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